En su primera conferencia, el vocero José Luis Gálvez convocó a mesas de trabajo mientras crecen las movilizaciones de trabajadores, maestros y otros sectores

El vocero presidencial, José Luis Gálvez, marcó este miércoles la línea del Gobierno frente a las movilizaciones sociales, al asegurar que el Ejecutivo mantendrá las medidas orientadas al cambio en el país, aunque reiteró su disposición a dialogar con todos los sectores en conflicto.
Durante su primera conferencia de prensa, la autoridad afirmó que no habrá retrocesos en decisiones consideradas estructurales. “Pese a que hay estas estructuras, la convicción del Gobierno nacional es firme respecto a que no vamos a ceder ningún espacio”, sostuvo, al remarcar que se trata de un mandato recibido en las urnas.
Las declaraciones surgen en medio de un escenario de creciente conflictividad. La Central Obrera Boliviana (COB) convocó a un cabildo para el 1 de mayo, donde definirá medidas frente a la supuesta falta de atención a su pliego petitorio, que incluye el incremento salarial. En paralelo, maestros urbanos marchan desde Calamarca hacia La Paz con demandas similares y la intención de sumarse a esa concentración.
Gálvez cuestionó que “estas mismas estructuras (…) están buscando escenarios de conflicto y confrontación”, aunque insistió en que la respuesta del Gobierno será el diálogo. “Nuestra contrapropuesta es mirar hacia adelante y no al pasado, es dialogar y conversar absolutamente con todos”, afirmó.
El vocero también señaló que existen temas “innegociables”, sin detallar cuáles, pero aclaró que en democracia todas las demandas pueden ser discutidas. En esa línea, aseguró que el país atraviesa una “oportunidad histórica” para construir un mejor futuro, sin imposiciones.
“No se trata de imponer, ni de arrasar (…), sino todo lo contrario: dialogar, tener un encuentro entre todos los bolivianos”, enfatizó, al tiempo de marcar distancia con gestiones anteriores al señalar que ya no existe una hegemonía política que imponga decisiones.
Respecto al incremento salarial, indicó que este ya fue definido a inicios de año, aunque dejó abierta la posibilidad de seguir conversando. “El Gobierno ya la ha atendido en enero (…) y si hay que conversar más lo conversaremos”, manifestó, invitando a los sectores movilizados a instalar mesas de trabajo.
A las protestas laborales se suman nuevos focos de conflicto. La Confederación Sindical de Choferes de Bolivia anunció un paro para la próxima semana debido a problemas con el suministro de combustibles. En tanto, sobre la marcha de indígenas del norte del país, Gálvez aseguró que sus demandas ya fueron atendidas por el Ejecutivo.
VÍA: CORREO DEL SUR
