La Gobernación de Tarija deberá realizar ajustes a su Plan Operativo Anual (POA) ante el impacto económico generado por la eliminación de la subvención al diésel y el incremento de los costos que esta medida representa para las instituciones públicas y diferentes sectores de la población.
La situación obliga a las autoridades departamentales a revisar la planificación y priorización de los recursos disponibles, considerando que el aumento del precio del combustible tiene efectos directos sobre el transporte, la ejecución de obras, la adquisición de insumos y el funcionamiento de distintos servicios.
Desde la Gobernación se analiza la necesidad de readecuar partidas presupuestarias y priorizar proyectos y programas, con el objetivo de garantizar la continuidad de las principales actividades previstas para la gestión, en un escenario marcado además por restricciones económicas y menores ingresos.
El incremento de los costos de operación podría generar modificaciones en los presupuestos destinados a diferentes áreas, por lo que las autoridades deberán evaluar qué actividades pueden mantenerse, cuáles requieren ajustes y cómo optimizar los recursos para evitar afectar servicios esenciales.
Asimismo, se prevé que el impacto del diésel alcance a los municipios y otros sectores dependientes de recursos públicos, debido al encarecimiento del transporte y de los materiales utilizados en obras y proyectos.
