El sector del Magisterio ratificó el paro de actividades escolares previsto para este viernes 23, con suspensión de clases, como parte de las medidas de presión asumidas en rechazo a la propuesta de transferir la administración de la educación a las gobernaciones.
Los representantes del sector educativo mantienen sus movilizaciones y expresan su preocupación por las posibles consecuencias que tendría esta medida en la organización y el funcionamiento del sistema educativo. Asimismo, exigen que se atiendan sus observaciones y se garantice el respeto a sus derechos laborales.
El Magisterio sostiene que cualquier modificación en la administración educativa debe ser analizada con los sectores involucrados, tomando en cuenta las condiciones presupuestarias, la estabilidad laboral de los maestros y la calidad de la educación.
Con la ratificación del paro, los docentes buscan fortalecer sus medidas de presión para que las autoridades correspondientes escuchen sus demandas y se abra un espacio de diálogo que permita encontrar una solución al conflicto.
